¿Existen las medias naranjas?

10 02 2008

Cada vez que estamos soltero/a nos dicen lo típico de… “ya llegará tu media naranja”, o si nuestra susodicha pareja, mejor dicho, ex-pareja nos dejan… tenemos que escuchar eso de… “no era la tuya (o el tuyo), ya llegará tu media naranja…”

Lo de media naranja es algo que siempre lo he mirado con cierta curiosidad, una “media” necesita de otra “media” para ser una completa.

¿Las parejas son realmente eso? Decir que sí significaría decir que nos falta una mitad… ¿medio corazón? ¿Sentimientos perdidos? ¿qué nos faltan?, ¿buscamos a una persona que recoja nuestros pedacitos, los peguen y nos ofrezcan las piezas que nos faltan, es decir, las que nos robaron?

Yo soy partidaria de las naranjas enteras, no quiero nadie que me complete, porque no me considero una incompleta, busco naranjas enteras que me complementen.

Ahora viene otra cuestión, ¿Quiénes nos complementan? ¿un igual o un diferente? Al igual que soy partidaria de las naranjas enteras (y sé que mi opinión es diferente a miles de personas), pienso que, a parte de ser una naranja entera tiene que ser un diferente.

¿De qué nos vale un igual, alguien que se parece a nosotros tanto, tanto, tanto que podría ser nuestro gemelo (no físicamente)?

Es curioso, hoy viendo una serie ha dicho eso de… “jamás se liarían, son bastantes iguales”, por lo que he visto algo que me daba la razón.

Creo que lío bastante las cosas, pero creo que en el fondo… las medias naranjas son los “iguales”, es decir, que cuanto más en común tenga una persona con nosotros, más carencias tenemos de ciertas cosas.

Quizás me equivoco, o quizás no, pero a ver, por ejemplo… ¿de qué vale que a dos personas le gusten el puenting pero sólo una sea capaz de practicarlo? Es decir, que son unas iguales a la que a una le falta el coraje.

El ejemplo contrario es… que a una le guste y a otra no, por lo que una le gusta las emociones fuertes y a la otra la tranquilidad, por lo que se complementan porque son polos opuestos (y ya sabemos en química, los polos opuestos se atraen).

Viéndolo de otra manera y más entendible… centrémonos en el ying-yang, dice que todo lo bueno tiene “algo” malo y lo malo, algo “bueno”, es decir, que ambos se complementan, porque aún siendo distintos, se tiene algo del otro, porque no hay bien sin mal, no hay dolor sin felicidad, no hay una cosa “A” sin otra “B”.

En definitiva, el artículo que pretendía escribir me está saliendo fatal, tanto rollo que estoy metiendo cuando solo pretendo decir de manera resumida lo siguiente:

“No quiero medias naranjas que me completen, sino una naranja entera que me complemente, de tal manera que sea tan distinta a mí, que todo lo que yo piense en ella sea lo contrario, que pueda existir el blanco porque un color negro, que pueda ver el mar porque antes he visto montañas, que pueda decir “amor” porque antes he dicho “Odio”.”


Acciones

Información

Deja un comentario